ACTIVIDAD FÍSICA - UNA RECUPERACIÓN ACTIVA
10/07/2020
Las enfermedades y los procedimientos quirúrgicos requeridos para tratarlas provocan cambios temporales en el organismo que generalmente incluyen por ejemplo dolor, fatiga, malestar general, nausea o inapetencia. La cirugía busca en la mayoría de los casos corregir la causa de su condición; el periodo de recuperación, con todas sus molestias asociadas, idealmente será lo más corto posible para que más pronto pueda disfrutar los beneficios que la intervención le ofrece.
La movilización temprana del paciente recién operado es para ello indispensable; los tiempos de las largas convalecencias en cama han quedado atrás. Hoy por hoy, se ha demostrado que es posible y de hecho más seguro para usted recuperar el nivel de actividad física con el que contaba antes de la cirugía en un corto tiempo.
Movilizarse tempranamente además influye en disminuir riesgos de complicaciones comunes después de una cirugía como la trombosis y tromboembolia pulmonar, retraso en la activación de la actividad intestinal y otras. Además el movimiento promueve la disminución de la intensidad del dolor asociado a las heridas, por ello un buen manejo del dolor y una recuperación activa van de la mano.
La meta es que al final del periodo de recuperación (equiparable al de incapacidad laboral si es el caso) usted ya tenga una actividad cercana al cien por ciento de lo que requiere para retomar sus actividades habituales.